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Otan, una historia imperial

Por: Fabrizio Casari

La guerra en Ucrania ha vuelto a poner en el candelero a la OTAN, que al proporcionar los sistemas de armas, entrenar a los militares y paramilitares, mercenarios, suministros log√≠sticos y dirigir al ej√©rcito ucraniano desde la retaguardia, es a todos los efectos una organizaci√≥n beligerante. Pero a pesar de los anormales esfuerzos por derrotar a Rusia en el terreno, el panorama militar prefigura una nueva derrota occidental tras la sufrida en Siria y Afganist√°n, incluso ruinosa e indigna en su conclusi√≥n, que hizo decir al presidente franc√©s, Macron, que¬†¬ęla OTAN est√° muerta de cerebro¬Ľ.

Este intento de revivir a costa de Rusia y Europa no ha tenido los efectos deseados y la entrada de Suecia y Finlandia parece dibujar la historia de la monta√Īa que pari√≥ un rat√≥n, entre otras cosas porque esto no dar√° lugar a nuevas bases cerca de Rusia y por tanto s√≥lo asistiremos a la fijaci√≥n en derecho de lo que ya exist√≠a de hecho. En cambio, lo que queda sobre el terreno es una demostraci√≥n m√°s de la impotencia de una organizaci√≥n que no resuelve ninguno de los problemas de la gobernanza mundial, sino que los crea.

La OTAN naci√≥ despu√©s de la Segunda Guerra Mundial,¬†su tratado fundacional se firm√≥ en Washington el 4 de abril de 1949, oficialmente para oponerse a la Uni√≥n Sovi√©tica, que tambi√©n sal√≠a destrozada del alt√≠simo coste pagado para liberarla a ella y a toda Europa del nazifascismo. No hab√≠a caracter√≠sticas ¬ędefensivas¬Ľ: la OTAN se fund√≥ cuando la URSS a√ļn no ten√≠a la bomba at√≥mica, que se anunciar√≠a en 1950. As√≠ que Mosc√ļ, desde el punto de vista militar, ciertamente no representaba ninguna amenaza y cuando la OTAN tom√≥ forma, Estados Unidos era la √ļnica potencia at√≥mica del mundo.

Aparentemente, cuando se lee a la OTAN como una organizaci√≥n militar ¬ędefensiva¬Ľ, puede parecer que su papel hist√≥rico fue concebido primero y dedicado despu√©s enteramente a poner en jaque a la Uni√≥n Sovi√©tica, pero incluso la llamada ¬ęamenaza sovi√©tica¬Ľ era pura propaganda estadounidense. Mosc√ļ no amenazaba a nadie y se propon√≠a reconstruir su pa√≠s, destruido por una invasi√≥n nazi-fascista de cuatro a√Īos (Operaci√≥n Barbarroja).

Adem√°s, para demostrar que la OTAN no fue creada y concebida para defenderse de la supuesta agresi√≥n sovi√©tica, hay dos fechas clave. Su nacimiento precedi√≥ -y no sigui√≥- al del Pacto de Varsovia, que en cambio se fund√≥ precisamente para limitar el expansionismo de la organizaci√≥n atl√°ntica en Europa. Y la disoluci√≥n de la URSS y del Pacto de Varsovia no llev√≥ a la OTAN a disolverse, sino a reforzarse a√ļn m√°s.

Su supuesta funci√≥n defensiva es s√≥lo una de las versiones parad√≥jicas de la narrativa occidental. La creciente oposici√≥n al sistema socialista internacional fue un paso inevitable para lograr estos fines, ya que la influencia de la ideolog√≠a socialista creci√≥ en cuatro de los cinco continentes.¬†La verdad es que la OTAN naci√≥ principalmente para ampliar el control hegem√≥nico de Estados Unidos¬†sobre el planeta y, de hecho, nunca ha desempe√Īado un papel en la pacificaci√≥n internacional desde su creaci√≥n. Lejos de ser una organizaci√≥n nacida para defender a un Occidente que nunca estuvo amenazado, fue y es, en cambio, una organizaci√≥n pol√≠tico-militar bajo el mando de Estados Unidos, al servicio del control pol√≠tico, econ√≥mico y militar de este pa√≠s sobre el mundo.¬†

La realización de la nueva tarea

Una vez despejado el campo de las narrativas tanto rom√°nticas como falsas sobre la defensa de la libertad, hay que decir que desde 1949, la intenci√≥n principal de la OTAN fue sentar las bases militares para la construcci√≥n del imperio estadounidense en Europa y fue en funci√≥n de ello que se comprometi√≥ a oponerse a la expansi√≥n del campo socialista de todas las maneras y por todos los medios, llegando incluso a planificar golpes de Estado, como el de Grecia en los a√Īos 60 y el de Turqu√≠a en los 80.

El principal objetivo de la OTAN era y es establecer el mando de Estados Unidos sobre el mundo, la direcci√≥n de los ciclos econ√≥micos, los procesos pol√≠ticos y la fuerza militar de cada pa√≠s, para que √©stos se correspondan con el dise√Īo imperial de Washington. El modelo capitalista que, primero con el fordismo, luego con el toyotismo y despu√©s con el monetarismo, impuso la dominaci√≥n estadounidense sobre el mundo, lejos de representar una v√≠a positiva de emancipaci√≥n colectiva, decret√≥ sus l√≠mites estructurales, propios de un sistema que naci√≥ y prospera construyendo riqueza para unos pocos a trav√©s de la exclusi√≥n social hasta la pobreza absoluta de muchos.

En resumen, se podría decir que su papel político era el principal y su papel militar el subordinado. De hecho, si se intenta leer la evolución de su papel, la Organización del Tratado del Atlántico Norte adquiere un rostro que no puede circunscribirse a un mero papel militar, sino que hay que captar la finalidad política a la que debe adscribirse su papel militar.

Como confirmaci√≥n adicional, basta ver c√≥mo la OTAN ha sido y es la columna vertebral no s√≥lo de los ej√©rcitos sino tambi√©n de las fuerzas irregulares presentes en cada uno de los pa√≠ses miembros de la Alianza, y ha constituido centros de gesti√≥n pol√≠tico-militar en cada uno de sus pa√≠ses miembros. Uno de los otros activos a los que siempre se ha dedicado la organizaci√≥n, la contenci√≥n de los procesos revolucionarios, tambi√©n encaja en este contexto. La certificaci√≥n de la ausencia de soberan√≠a e independencia nacional de sus pa√≠ses miembros es la existencia del mecanismo de ¬ędoble obediencia¬Ľ al que todos los pa√≠ses est√°n alineados y que es parte decisiva de la injerencia estadounidense en cada uno de ellos.¬†A trav√©s de la OTAN se ejerce la cesi√≥n de soberan√≠a de los respectivos miembros al mando pol√≠tico de Washington.

El proyecto actual prevé la desintegración gradual del modelo de Estado soberano mediante la cesión continua de la soberanía nacional. Un proceso transitivo que asigna a EEUU el papel de gestor del sistema político, militar, policial y de los aparatos de inteligencia de los 32 países miembros. La DEA, que utiliza el narcotráfico para imponer la presencia y la libertad de acción de sus funcionarios; la CIA, que de hecho dirige la inteligencia de todo el mundo occidental; la lucha tan instrumental como hipócrita contra la corrupción, gracias a la cual se crean organismos ajenos al control de los países en los que están instalados, pero obedientes al de Estados Unidos, son sólo algunos de los tentáculos del sistema de control que Washington ejerce sobre sus aliados.

El cambio de paso

Desde 1989, con la ca√≠da del campo socialista, la Organizaci√≥n Atl√°ntica se ha embarcado en un proceso de modificaci√≥n de sus activos, creyendo que su expansi√≥n hacia el Este podr√≠a contener definitivamente la influencia hist√≥rica, pol√≠tica y cultural de Rusia en Euro Asia. Se ha convertido en el elemento central de la nueva estrategia estadounidense que pretende desempe√Īar el papel de polic√≠a del planeta. Desde 2001, tras el ataque a las Torres Gemelas, la OTAN, a trav√©s de una interpretaci√≥n conceptualmente amplia del art√≠culo 5 del Tratado, pero decididamente centrada en los intereses geopol√≠ticos, se ha atribuido a s√≠ misma un papel de intervenci√≥n en zonas de crisis en todo el mundo.

Una mutaci√≥n parcial en su proceso interno de toma de decisiones tuvo lugar al mismo tiempo que el inicio de la crisis de un sistema como el estadounidense, concebido como opuesto al sovi√©tico y hu√©rfano de un ¬ęenemigo¬Ľ contra el que luchar, en torno al cual aglutinar a los pa√≠ses amigos y contra el que llenar y vaciar los arsenales de todos los miembros de la organizaci√≥n, proporcionando as√≠ un extraordinario factor de crecimiento para la econom√≠a estadounidense.

El mantenimiento de una inmensa estructura militar y de inteligencia, con sus igualmente gigantescas industrias industriales y de servicios, hizo necesario inventar nuevos enemigos, desde el terrorismo hasta los derechos humanos, todas las máscaras que se superponen a la verdadera cuestión: los enemigos son todos aquellos que no entregan los recursos económicos, la soberanía política y la estructura militar en manos de los Estados Unidos.

Buscando constantemente países cuyos recursos puedan financiar la anormal deuda occidental, se preocupa sobre todo de que la brecha entre el acceso del Norte a las riquezas de la tierra y el del Sur permanezca inalterada, es más, posiblemente aumente, para salvaguardar los intereses estadounidenses y occidentales que, de vez en cuando, eligen los países en los que entrar. Ganan dos veces: primero con su destrucción y luego con generosos contratos para la reconstrucción. Invaden países no para defenderse de amenazas improbables, sino para dominarlos política, militar y económicamente, asegurándose recursos, fuentes de energía y el control de las rutas marítimas y los corredores aéreos. El modelo aplicado de la globalización.

La nueva doctrina militar prev√© guerras asim√©tricas, tambi√©n conocidas como guerras h√≠bridas. Se trata de intervenciones militares con fuerzas especiales, fuerzas regulares, unidades paramilitares y ciberataques a infraestructuras enemigas. Que siguen o flanquean levantamientos populares o insurgentes debidamente orquestados, y se apoyan en campa√Īas de desinformaci√≥n global para distraer y dividir a la opini√≥n p√ļblica internacional y debilitar a los gobiernos leg√≠timos desde dentro.

A nivel interno, la OTAN tambi√©n ha perdido ‚Äď suponiendo que alguna vez lo haya tenido ‚Äď equilibrio y garant√≠a mutua de sus miembros, llegando incluso a situarse en contra de los intereses generales de los 32 en beneficio del predominio, sobre todo, de los de Estados Unidos. Por ello, la Organizaci√≥n Atl√°ntica puede definirse hoy como una extensi√≥n de la fuerza militar estadounidense y no como una coalici√≥n internacional. Por eso, cada derrota de la misma es una derrota de Estados Unidos, de un modelo de doctrina de seguridad nacional que en realidad significa la conquista de territorios y recursos ajenos.

Pero el mundo no es el de 1949, ni el de 40 a√Īos despu√©s, 1989. La diversificaci√≥n de las fuentes econ√≥micas, la ampliaci√≥n de las capacidades tecnol√≥gicas y la posesi√≥n de los conocimientos t√©cnicos, dibujan un mundo decididamente etrog√©nico que no se somete a la voluntad de los poderosos.

Ya no hay una configuraci√≥n bipolar y Am√©rica Latina ense√Īa c√≥mo muchos pa√≠ses buscan un camino para su emancipaci√≥n. Como en Nicaragua y Venezuela o Bolivia, lo encuentran fuera de cualquier paraguas protector, con un ideal y un dise√Īo pol√≠tico aut√≥ctono y no heterodirigido. Por tanto,¬†cada d√≠a que pasa aumenta el n√ļmero de pa√≠ses que no est√°n dispuestos a arrodillarse y entregarse, porque encuentran espacio para una idea de intercambio entre iguales en el comercio internacional y consideran que el modelo sociopol√≠tico estadounidense, a menudo impuesto desde 5000 metros de altura, es un modelo fracasado que s√≥lo puede seguir viviendo a costa del resto del mundo. Un modelo que m√°s que tener un futuro brillante parece tener fecha de caducidad. Como un yogur.